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¿Cómo debo separar los residuos para reciclar? 5 mitos sobre el reciclaje

A medida que las personas son más conscientes de la importancia de cuidar el planeta, ha crecido el interés por aprender a separar los residuos de manera adecuada. Aunque la palabra reciclaje ya hace parte del día a día de muchos, el término que se recomienda, por su mismo propósito, es utilizar ‘separación en la fuente’, que significa seleccionar y clasificar los diferentes residuos sólidos desde casa, es decir, la fuente desde la que se originan, para facilitar su aprovechamiento.

Para poder separar en la fuente los residuos de manera correcta, es necesario conocer cómo se clasifican:

  • Residuos orgánicos: los que se descomponen naturalmente, como los residuos de alimentos, restos de la poda y jardinería o restos de carpintería.
  • No aprovechables: residuos que no ofrecen posibilidad de aprovechamiento en un proceso de reciclaje o de reutilización, como los pañales u otros que estén sucios.
  • Aprovechables: son los residuos que pueden reutilizarse por medio de un proceso de reciclaje, sea casero industrial. Por ejemplo, el papel, el cartón, el plástico, el vidrio, metales e icopor (¡sí, el icopor lo podemos aprovechar!).

Con la abundancia de información que circula es muy fácil confundirse, por este motivo Visión 30/30, la iniciativa empresarial para impulsar la economía circular de la ANDI, desmiente los mitos más comunes sobre la separación en la fuente e incentivar a las personas a convertirla un hábito cotidiano.

Mito 1: Separar los aprovechables es muy difícil porque tengo que separar cada material.

¡La separación en la fuente es muy fácil! El código de colores en Colombia tiene solo tres grupos, verde para los residuos orgánicos, negro para los no aprovechables y blanco para los aprovechables.

Para depositar los aprovechables, que incluyen papel, cartón, vidrio, plástico, icopor y metal, en la bolsa blanca, solo hay una condición: que estén limpios y secos. Garantizar esta condición es muy fácil, no se necesitan litros de agua y de jabón, solo asegurar que el empaque está libre de residuos de comida, grasa y agua.

Mito 1: Si me mudo a otra ciudad de Colombia tendré que aprender un nuevo código de separación.

En Colombia desde 2021 existe un código de colores estandarizado en todo el país para separar de manera correcta los residuos sólidos y facilitar que los prestadores de los servicios de recolección, aprovechamiento y tratamiento hagan su trabajo de forma eficiente. Los colores son: verde para los residuos orgánicos, negro para los no aprovechables y blanco para los aprovechables.

Por tanto, no importa si se está en La Guajira y al día siguiente en Leticia, los colores que se usan son los mismos.

Mito 3: Da igual si separas los residuos en casa, terminan siempre en el relleno sanitario.

Aunque quizá es uno de los mitos más comunes, si se hace la separación de forma adecuada los residuos terminarán en el lugar correcto. Con la creación del código de colores para el manejo de los residuos sólidos no solo mejor la eficiencia de los prestadores de los servicios de recolección y procesamiento, sino que se evita que terminen dónde no deben, ayudando a que los indicadores de aprovechamiento mejoren y que los aprovechables no lleguen a rellenos sanitarios.

Las personas que recolectan y procesan los residuos hacen una labor fundamentan para la sostenibilidad ambiental, no obstante, los hogares y las empresas tienen un rol clave dentro de la cadena de valor. Cuando hacen la separación en la fuente dan un inicio adecuado y más eficiente a este proceso, contribuyen a la dignificación del oficio de los recicladores y aseguran que los residuos puedan terminar en el lugar que les corresponde.

Muchas veces, al mezclar los residuos en una sola bolsa o caneca se termina perdiendo la posibilidad de aprovechar ciertos materiales. Asimismo, algunos residuos orgánicos que terminan en las bolsas de recursos reciclables pueden atascar la maquinaria que se usa para procesamiento de recursos y dificultan el trabajo de los recicladores, evitando la eficiencia en su labor.

Mito 4: ¿Por qué separar los aprovechables si las cosas solo pueden reciclarse una vez e igual terminarán en la basura?

Muchas personas deciden arrojar a la basura objetos que pueden separarse porque creen que solo se puede usar una vez. Sin embargo, hay materiales que pueden llegar a reciclarse hasta 6 o 7 veces, como el papel y el plástico, mientras que los metales pueden reaprovecharse indefinidamente. De este modo no solo se contribuye al medio ambiente al alargar la vida útil de muchos residuos, sino que se generan ahorros importantes de energía.

Como se puede ver, el código de colores es muy sencillo de usar. Por eso, ¡separar siempre será la mejor opción!

Mito 5: No sirve de nada separar en casa porque las empresas no lo hacen.

La conciencia ambiental no solamente ha llegado a los hogares, sino que ha llegado a las empresas, y la separación en la fuente ya no es una opción – sino su mejor opción. Para incentivar y apoyar esta gestión se han creado iniciativas como Visión 30/30 de la ANDI, una unión de empresas que buscan generar impacto colectivo mediante el fomento del aprovechamiento de los recursos al integrarse de manera adecuada en la cadena de valor.

En este caso, las empresas aliadas, mediante el principio de responsabilidad extendida del productor, no solo logran separar sus residuos de manera correcta, sino que se apoyan en actores e iniciativas ya existentes de la cadena de valor para fortalecerla, como lo son los recicladores, los gestores y transformadores de recursos.

Separar en la fuente convierte a los hogares y empresas en el primer eslabón de una cadena de valor que trabaja por la sostenibilidad ambiental y social, puesto que así se evita que toneladas de material aprovechable sean depositados en el relleno sanitario y ayuda a que los recicladores reciban el material en óptimas condiciones para su procesamiento. Lo mejor: ¡es mucho más fácil de lo que parece!